Después de Santana y ese “Supernatural”, negocio redondo con nada menos que 9 premios Grammy, la fórmula del dúo encontró su razón de ser. No es que haya sido el primero - si hasta tenemos a Nat King Cole milagrosamente cantando con su hija, a muchos cantantes que desde la tumba nos acompañan con las maravillas de la tecnología - existen desde que la música camina, pero después de este disco se disparó el featuring, la colaboración, o como prefieran llamarle según el género musical y el status del “Parcero”, estos maridajes han sido las herramientas primordiales para llegar a listados.
Sin demeritar nada de estas “Parcerías” – tomando prestada la palabra inventada por Kevin Johansen cuando junto a Andrea Echeverri cantaron OH my love -.
Porque en realidad he sido bastante partidaria de escuchar algunas voces y estilos absolutamente diferentes, unidas, como hace años Ellis Regina y Tom Jobim, una perfecta armonía, como un plato que contrasta de manera brillante.
En algunos casos, me parece que sin los dúos hay pocos artistas del Mainstream que logren llegar más allá del puesto 80 de las listas de los más escuchados, o descargados, ya no hablemos de más vendidos, en este momento es medio utópico.
Hay montones de ejemplos de “Parcerías” que funcionan muy bien, famosas y más Underground, desde Choquibtown con Damon Albarn, Calle 13 y Rubén Blades, (aunque Calle 13 ha estado en más de 20 discos de variadísimos géneros algunos, si me acuerdo de mencionar alguno puede ser Shakira, Dante + Calamaro + Wendy Sulca + La tigresa de Oriente, en serio, se las muestro:
El más reciente y mejor logrado, digo yo, con Susana Baca + Totó la Momposina + María Rita, han colaborado con Nelly Furtado, Alejandro Sanz, Juanes, Café Tacvba, pero son muchos, la verdad no me acuerdo de todos.
Otros más románticos del corte de Ximena Sariñana y Jason Mraz
Algunos que de no haber sido así, difícilmente conoceríamos al artista, como cuando Eminem tomó prestada la canción Thank you, de Dido, hermosa por si sola, pero sin el flow del niño rubio, en ese entonces, uno de los reyes del Hip Hop del mundo, tal vez no hubiéramos conocido una bella voz y un talento muy particular.
Otros no tan acertados, pero que con suerte pondrán en lentes más comerciales a grandes talentos, renovarán un poco la carrera de otros, para la muestra un botón: Soy Feliz Ricardo Montaner + Li Saumet de Bomba Estéreo.
Otras que nos dejan sin aliento como la más reciente de Cesarea Evora & (…) con artistas como Caetano Veloso, Tania Libertad, Ismael Lo, Compay Segundo, Marisa Monte, Pedro Guerra, Salif Keita y otro montón de estrellas que hacen un mestizaje muy especial al unir esa voz agridulce de la señora de Cabo Verde, con los ritmos y estilos de cantautores de Cuba, España, Brasil, Mali, etc.
Menciono apenas algunos de los pueden ser acertados, sin llegar a involucrarme en alguna discusión de opinión de lo que podría llegar a ser bueno para mi, malo para usted, respetable lector. Para gustos los colores.
Otro elemento que hace parte de este mini análisis es la necesidad de escuchar ritmos cumbieros, que están haciendo parte de esos maridajes musicales, y artistas como Pablo Lescano, se hacen imprescindibles, en el sur del continente, tal vez hasta en México, porque en Colombia los ojos se van más hacia instituciones como Lisandro Mesa y Alfredo Gutiérrez, a veces Totó La momposina y en muchas ocasiones las grabaciones antiguas de muchas de nuestras leyendas del folclore de la costa Atlántica y más recientemente la pacífica, son la base para construir obras de arte o lamentos.
Hay muchas cosas maravillosas dentro de esas selecciones, tanto en los dúos como en las combinaciones de ritmos, muchos ejemplos nos llenan de orgullo:
Todos los días, cuando escucho esas “Parcerías” buenas y malas, me pregunto: ¿Será que ya no los vamos a escuchar a los artistas de nuestra preferencia cantando solitos, sin ruedas auxiliares?
¿Será que la música se volvió toda hibrida y ya no vamos a recordar como era que sonaba solita antes de enredarse la pita?
A mi me gusta así, enredada, esa criatura mestiza con tantas texturas y sabores, pero temo que se me olvide su rostro, sus facciones más rústicas, el acento que tenía.